Conitos de dulce de leche y chocolate blanco – o fantasmitas de Halloween

Conitos de dulce de leche y chocolate blanco

Alguien me preguntó ayer algo como ‘Hiciste muchas cosas de Halloween para el blog?’… silencio de radio. Y después una carcajada acompañada por un ‘Muchas?? no hice ni una, soy cero manualidades’ o algo similar.

Y de golpe me acordé de estos fantasmitas que hice algunos años atrás para el otro blog. Para que quede en el archivo, esto es lo más habilidosa que soy en la cocina. Como verán poco, pero la receta es la posta. Una bomba. Lo más.

Conitos de dulce de leche y chocolate blanco

Entonces resulta que los fantasmitas se transforman en los mejores conitos de dulce de leche bañados en chocolate blanco con base de shortbread que probaste. Y ahí tiene sentido haber abierto este post y encontrarte con esos ojitos de chips de chocolate que te miran en la primera foto y que no sabés bien que es. Por eso lo agregué al título, para que no se asusten. Miran para cualquier lado, porque como les dije antes no tengo paciencia para la decoración.

Conitos de dulce de leche y chocolate blanco

Así que pasemos a la receta.

Ya sabemos que es una base de shortbread – esa maravilla de tres ingredientes (manteca, harina y azúcar) crocante, mantecoso y único en el gusto –  que en este caso lleva un par de ingredientes más, y además está hecho con manteca avellana que lo hace todavía mejor de lo que es con manteca común, después viene una torrecita de dulce de leche pastelero hecho en casa (que les paso la medida para que lo hagan si es que tienen dulce de leche común) porque tiene que sostenerse y no chorrearse, y el chocolate blanco, que cuánto mejor calidad mejor el conito. Los ojitos son optativos.

Conitos de dulce de leche y chocolate blanco

Para el dulce de leche tenés que agarrar la manga. Sino probá suerte haciendo pinitos de dulce arriba de las galletitas como puedas, tipo heladero de cucurucho habilidoso. Yo voy con la manga, es más fácil.

El baño de chocolate a mi no me sale muy bien como verán. Los pinitos se me tildan para un costado.

También pueden hacer directo alfajorcitos (y si, siempre hay una alternativa a las manualidades en la cocina). En este caso el orden de los factores no altera el producto. O las formas no alteran el gusto.

Conitos de dulce de leche y chocolate blanco

Lo que si altera es tener esta receta de shortbread y poder hacer dulce de leche pastelero en casa. Eso si que suma. Y aprovecho para dedicarle este post a mi mamá que cumple años el 31- también cumple años ese día la segunda mujer de mi padre, pero eso es para otro momento, o para el diván directamente.

Happy Halloween!

Conitos de dulce de leche y chocolate blanco - o fantasmitas de Halloween
 
Pueden hacer alfajorcitos que es más simple.
Rinde: unos 50 conitos
Ingredientes
Para la base de shortbread:
  • 225g manteca, a tº ambiente
  • 2 cucharaditas jugo de limón
  • 140g (1 taza) harina 0000
  • 125g (1 taza) fécula de maíz o Maizena
  • 1 cucharadita polvo de hornear
  • ⅛ cucharadita sal
  • 1 cucharadita vainilla (extracto o pasta)
  • 1 cucharada leche
  • 150g (3/4 taza) azúcar común
Para el dulce de leche pastelero:
  • 2 tazas dulce de leche común
  • 2 cucharadas (15g) fécula de maíz o Maizena
  • 1 cucharada leche
Para el bañado:
  • 170g chocolate blanco, derretido y tibio
  • Chips mini de chocolate, para los ojos
Modo de Preparación
Para la base de shortbread:
  1. Tener listo un bowl con hielo donde entre medio justa la olla donde se dora la manteca.
  2. Hacer manteca avellana, derritiendo toda la cantidad en una ollita con bordes altos. Cuando empieza a hervir, primero hace espuma y después unas burbujas grandes, todo con mucho ruido. Después de 8 a 10 minutos a fuego medio, las burbujas se van y aparece espuma. Ahí empieza a dorarse, y el olor es a tostado.
  3. Sacar del fuego y agregar el jugo de limón. Va a empezar a burbujear de manera furiosa.
  4. Poner en el bowl con hielo y dejar solidificar. O pasar a un bowl y llevar a la heladera hasta que esté firme.
  5. Pasar la manteca a un bowl grande.
  6. Agregar la harina, tamizándola junto con la maizena, el polvo de hornear y la sal. Mezlcar bien.
  7. Agregar vainilla, leche y azúcar. Mezclar bien todo. Va a ser apenas seco. Si es necesario unir un poco con las manos pero tener cuidado de no trabajarla mucho.
  8. Hacer un cilindro (o dos si es mucha masa) de unos 5cm de ancho, envolver en papel film y enfriar por 1 hora o hasta que pueda cortarse en rodajas sin perder la forma.
  9. Unos 15 minutos antes de cortar las cookies, prender el horno a 150ºC.
  10. Forrar una placa con papel manteca.
  11. Con un cuchillo afilado de cocina, cortar redondeles de 1 cm aprox.. Poner en la placa, dejando un poco entre cada una.
  12. Cocinar por unos 30 minutos, hasta que están apenas doradas.
  13. Dejar enfriar sobre rejilla de metal.
  14. También se pueden hacer un cilindro más ancho, hacer cookies grandes y después cortar el centro con un cortante redondo, como en la foto.
Para el dulce de leche pastelero:
  1. Poner el dulce de leche a calentar en una ollita a fuego bajo, revolviendo seguido.
  2. En un bowl mezclar fécula de maíz con la leche. Unir bien.
  3. Cuando el dulce de leche empieza a ponerse más líquido, agregar la mezcla de leche de a poco mientras se mezcla con cuchara de madera o espátula.
  4. Llevar a hervor, revolviendo siempre, por unos 3 o 4 minutos, con cuidado que no se pegue el fondo de la cacerola.
  5. Dejar enfriar del todo y poner en la heladera 1 hora antes de usar.
  6. Cuando está frío, poner en una manga con pico liso y ancho. Poner sobre cada redondel de shortbread haciendo un ‘pinito’ o montañita de dulce de leche. Empezar en el centro del redondel de galletita con la manga perpendicular, y apretar suave pero constantemente mientras se va subiendo la manga hasta la altura que se quiera llegar.
  7. Congelar los conitos por media hora.
Para el baño de chocolate blanco:
  1. Tener listas los chips de chocolate para los ojos si los van a usar.
  2. Tener derretido y tibio el chocolate blanco.
  3. Bañar con cuidado cada cono directo del freezer, haciéndolo girar con cuidado para que se cubra bien todo de chocolate.
  4. Poner los ojos enseguida si quieren.
  5. Dejar enfriar del todo antes de comer.

Bananitas dolca caseras

Bananitas dolca caseras

Todavía no sé como llego a tiempo a subir una receta de niños un día antes de su día. Increíble. Siempre llego tarde. Como con la torta tres leches con tequila y la torta de chocolate, cerveza negra y crema que parece un café irlandés.

Pero hoy no solo estoy a tiempo sino que hice bananitas dolca! Una locura de ricas además de fáciles. Hiper fáciles si no le prestan mucha atención al bañado de chocolate y no lo templan. Pero no es genial poder hacer esta golosina en casa?

Bananitas dolca caseras

Tengo una amiga en el laburo que cada evento familiar que tiene comenta que la madre hizo bananitas dolca y que desaparecieron enseguida. ‘Ella calcula solo para los chicos, pero se las comen los grandes también!’ Por eso nunca alcanzan. No los culpo. Son de esas golosinas que nos gustan a casi todos. Hasta hay una heladería que tiene helado de ‘bananita volta’. Así que populares son. Y la idea de hacerlas en casa es genial.

Bananitas dolca caseras

Son pocos ingredientes, todos fáciles de conseguir. Un poco de amasado y a bañar las bananitas. La gracia es darle forma de bananitas, pero también podrían hacer pelotitas bañadas y que sean trufas de bananita dolca. El gusto es el mismo, pero me da que no es la misma onda, esas cosas de la mente. Porque es lo mismo. Pero bue, detalles que no hacen a esta receta genial.

Bananitas dolca caseras

Si usan fondant blanco (pasta ballina es la más simple de conseguir pero ya no viene de colores) tienen que darle un tono amarillo con colorantes. Es un poco de amasado hasta que el color quede bien uniforme. Está bueno que usen guantes o cuenten con ensuciarse las manos del color en cuestión. En las farmacias creo que se consiguen guantes descartables. Que están buenos para colorantes y para otras situaciones como hacer algo con ajíes picantes.

Yo esta vez justo tenía fondant amarillo que me regaló para la ocasión mi amiga que me trajo la receta de la madre, sobrante de una torta de minions que hizo.

Bananitas dolca caseras

Pasemos al chocolate. Yo – cuando tengo ganas y el termómetro no se quedó sin pila, ponele – lo templo por sembrado (se derrite 3/4 de la cantidad de chocolate picado que se va a usar sobre vapor, se agrega el 1/4 que quedó fuera del fuego, cuando se derrite se lo vuelve apenas sobre el vapor para que suba apenas unos grados) para que quede entre 30 y 32 grados que es a lo que se apunta para que la cobertura sea brillante y haga crack cuando la mordemos. Acá hay un video piola para hacerlo, vayan directo al minuto 3.10.

Tampoco es que estamos haciendo super bombones para vender. Son bananitas dolca caseras… 

Bananitas dolca caseras

Quedaron tan ricas que hasta yo me asombré. El chocolate templado se los debo. Mi termómetro sigue sin pila. Las bananitas igual salieron increíbles. Y la botella de licor de banana me dura para siempre. O tengo por delante miles de bananitas dolca caseras.

Bananitas dolca caseras
 
Salen 12 bananitas de unos 5 cm. Pueden duplicar o triplicar la receta sin problema. Si consiguen fondant amarillo mucho mejor, un paso menos. Yo no conseguí. Calculen los tiempos de heladera, freezer y secado del chocolate. El trabajo no es mucho, pero hay tiempo de espera para poder comerlas.
Rinde: 12 medianas
Ingredientes
  • 200g fondant o pasta para tortas (yo uso Ballina)
  • Pizca colorante amarillo (gel o polvo)
  • 2 cucharaditas esencia de banana
  • 1 cucharada licor de banana (yo uso Bols, el único que encontré)
  • 200g Chocolate semi amargo (o con leche si prefieren, o mezcla)
Modo de Preparación
  1. Para colorear el fondant estirarlo un poco para que quede un poco aplastado.
  2. Si quieren usen guantes o se manchan un poco las manos. Si es gel, con un escarbadiente sacar apenas, una puntita, de colorante amarillo y ponerlo en la pasta, como si limpiaran el escarbadiente. Yo uso polvo que lo mezclo con gotas de agua tipo pasta (pero no se consigue todavía, son pruebas que estoy haciendo).
  3. Doblar al medio y empezar a amasar. De a poco el color se va mezclando con todo el fondant. Al principio son rayas, desparejo, pero con paciencia se une. Tarda unos minutos.
  4. En un bowl romper la pasta amarilla en pedazos, y echar el licor y la esencia. Amasen otra vez hasta unir todo bien, y vayan probando. Cada uno tiene su gusto. Agreguen más o menos licor y/o esencia, pero siempre echen muy poquito y prueban. Si se pasan hay que agregar más fondant, pero el que tienen es blanco, hay que teñirlo otra vez, etc. Entienden? Triple trabajo.
  5. Cuando tenga el gusto que quieren, taparlo y enfriarlo unas horas para que se pueda moldear. Como tiene líquido queda más blando.
  6. Armen las bananitas. Hagan un chorizo y afinen un poco las puntas. Doblen el medio para que parezcan bananas. A mi me salen todas distintas.
  7. Las ponen en una placa y al freezer hasta que estén duras. Es importante este paso, no dejen de hacerlo.
  8. Cuando vayan a bañarlas, derretir chocolate picado sobre un recipiente más chico sobre agua hirviendo, pero sin que el agua toque el fondo del bowl, sólo el vapor. Mezclen con cuchara de madera o espátula hasta que se derrita.
  9. Sacar las bananitas del freezer e ir sumergiendo cada una en el chocolate, directo sin descongelar. Sacarlas con un tenedor, dejar que escurra el chocolate excedente y poner sobre rejilla que no tenga espacio ancho entre cada cañito de metal para que apoye mejor. Sino después es más complicado sacarlas. Pongan papel manteca o aluminio abajo de la rejilla para que chorree el chocolate que sobra.
  10. Si necesitan pongan el chocolate sobre el vapor uno o dos minutos revolviendo para que cubra mejor.
  11. Dejarlas enfriar varias horas, en un lugar fresco o frío pero no la heladera. Si están apurados, las ponen igual en la heladera un ratito hasta que solidifica. El gusto va a ser igual de bueno, pero el chocolate queda más opaco.

Marshmallows clásicos de vainilla

Marshmallows clásicos de vainilla

Ya les conté que hay recetas que me persiguen y otras a las que persigo, como éstos marshmallows, bien clásicos.

Sé que quiero hacer algo – la realidad es que quiero hacer todo y la vida es una sola – pero lo dilato, no busco recetas, estoy siempre con la idea pero no le pongo mucha energía ni encaro los pasos previos, algo así como querer ganar el loto pero no hacer el laburito de ir todos las semanas a comprar el papelito. Así que un día finalmente encaré hacer marshmallows caseros, de vainilla, bien simples. 

Y los llamo marshmallows, así en inglés nomás, porque la palabra malvavisco me pega para atrás, y ni siquiera se usa acá. O se usa tanto – o tan poco – como la de inglés. Cada uno pronuncie como le guste y todos contentos.

Marshmallows clásicos de vainilla

Hacer marshmallows caseros es uno de esos proyectos que hay que programar un poquito, no por la receta en sí que no es complicada, pero necesita atención y organización. La suficiente como para que no anden los niños colgándose de las piernas pidiendo upa por ejemplo. Porque hay que hacer almíbar y usar glucosa (hiper recontra pegajosa), y tener ritmo para que los marshmallows no empiecen a endurecerse antes que los hayan desparramado en la fuente. En fin, no van a atender el telefono en el medio de la receta, ni los hacen mientras que los chicos están en la bañadera. Se entiende?  

Después de leer varios blogs con recetas, parece que si no sos cuidadosa terminás con pegote por todos lados, batidora, mesada, ropa… A mí me dió miedo de terminar como esta escena de Asterix en Helvecia cuando comen fondue y el que pierde el pan tiene una prenda (amo Asterix, segundo atrás de Mafalda, por supuesto).

marshmallows2

Cuando finalmente me decidí hacerlos, preparé todo, leí muchas recetas, elegí una clásica y les dediqué la tarde. La kitchen aid ayuda mucho para el merengue, no vamos a mentir, si lo hacen con la manual les va a llevar un poco más de tiempo y cuidado al agregar el almíbar. Todo se puede.

Marshmallows clásicos de vainilla

Y como había decidido que la primera vez iban a salir impecables – obse y exigente salió la chica – de leer tanta receta entendí que hay que empezar y terminar la receta sin interrupciones. Y que hay que aceitar bien el molde dónde se ponen a secar para que no se peguen.

Imaginense mi situación mental pensando que no iba a poder desmoldarlos. Entonces agarré el spray vegetal (horror, ya sé, pero no falla nunca), y reventé las paredes del molde, amarillas estaban de tanto que le di al aerosol. Pero no me iba a pasar lo de no poder desmoldarlos, eso seguro. La cosa es que se desmoldaron divine, pero bien amarillos en los bordes, un espanto. Igual nada que unos recortes no arreglen.

Marshmallows clásicos de vainilla

Marshmallows clásicos de vainilla

Algunos tips para que la aventura de hacer marshmallows sea lo menos pegajosa posible:

– Tengan todos los ingredientes listos y la receta bien leída antes de empezar.

– Si usan glucosa y miden con taza, acéitenla o rocíenla apenas para que la glucosa se deslice fácil de la taza.

– Hay que usar termómetro. Si no tienen compren uno. Y usen fuego alto, sino están para siempre tratando que llegue a la temperatura que necesitan. Igual tarda como 10 minutos.

– Una batidora de pie (tipo Kitchen Aid) es altamente recomendable. Es mucho más fácil el batido. Si es manual tienen que tener cuidado para batir con una mano y agregar el almíbar con la otra. O pidan a alguien que las ayude. Y traten que no sean los chicos…

– Forren el molde con papel manteca y rocíen con spray vegetal los bordes y la espátula que usan para desparramar la mezcla. Espolvoreen con azúcar impalpable para poder guardarlos sin que se pegoteen.

– Y no los hagan en días muy húmedos.

Marshmallows clásicos de vainilla

Para empezar estos son bien clásicos. Después hay muchas variantes. Es cuestión de probar.

Y se los dedico a Sole, que le pone garra a todo, no sólo la comida, y un día vino y me preguntó, ‘che, es difícil hacer marshmallows?’.

Y… ustedes dirán.

Marshmallows clásicos de vainilla

 

Marshmallows clásicos de vainilla
 
Lean bien la receta y tengan todo listo antes de empezar.
Rinde: 36 cuadrados chicos
Ingredientes
  • 20g gelatina sin sabor en polvo
  • 120cc (1/2 taza) agua fría
  • 450g ( 2¼ tazas) azúcar común
  • 160g (1/2 taza) jarabe de maíz o glucosa
  • 180cc (3/4 taza) agua
  • 1½ cucharadita extracto de vainilla
  • 1 taza azúcar impalpable, para espolvorear
Modo de Preparación
  1. En el bowl de la batidora, poner la primera cantidad de agua fría. Espolvorear la gelatina por encima y dejar hidratar.
  2. Forrar un molde de 23x33cm con papel manteca y rociar toda la superficie con spray vegetal.
  3. En una ollita mediana, poner azúcar, glucosa o jarabe de maíz y la segunda cantidad de agua.
  4. Cocinar sobre fuego medio hasta que se disuelva, pasando un pincel mojado en agua por los bordes alrededor de la olla, justo arriba de la mezcla, para que no se formen cristales.
  5. Subir el fuego, poner el termómetro, y cocinar hasta que llega a los 120ºC, entre bolita blanda y dura.
  6. Con el batidor puesto, enganchar el bowl en la batidora y empezar a batir la gelatina hidratada.
  7. De a poco, en un hilo, pero de manera constante, verter la mezcla de azúcar caliente en la gelatina mientras se bate a velocidad alta. Tratar de echar el almíbar en el espacio que queda entre el batidor y la pared del bowl; de esa forma va directo a la gelatina y no a los batidores.
  8. Seguir batiendo por unos minutos hasta que la consistencia es esponjosa, como merengue espeso. Agregar vainilla y mezclar.
  9. Inmediatamente poner la mezcla en el molde preparado, y alisar con una espátula apenas aceitada o rociada con spray vegetal.
  10. Dejar secar a temperatura ambiente or 1 hora y espolvorear con azúcar impalpable. Dejar secar unas horas más hasta que no está más pegajoso y puede desmoldarse.
  11. Cuando está listo para desmoldar, levantar el papel manteca y usar un cuchillo aceitado para cortar cuadrados. También pueden usar tijeras aceitadas.
  12. Pasar cada pedazo por azúcar impalpable para cubrir del todo.
  13. Guardar en lata o recipiente hermético por unas 2 semanas.